OM según la Mandūkya Upaniṣad: la conciencia explicada en una sílaba
- Río Dulce Yoga Estudio
- 8 dic 2025
- 3 Min. de lectura
La Mandūkya Upaniṣad es uno de los textos más breves y a la vez más profundos de la literatura védica. En apenas doce mantras propone algo extraordinario: la totalidad de la realidad —pasado, presente y futuro— está contenida en la sílaba OM (oṃ). No solo el universo externo, sino también la estructura de la conciencia.
El texto afirma que OM es idéntico al ātman, el Ser más profundo, porque abarca todas las posibilidades de experiencia. Para comprender esto, la Upaniṣad describe cuatro “pies” o aspectos del ātman, y los relaciona con los matras (componentes) del mantra.
El primero es vaiśvānara, la conciencia en estado de vigilia. Es el nivel donde percibimos los objetos externos y nos movemos a través del mundo sensible. La Upaniṣad vincula este estado con A, el sonido inicial, la base a partir de la cual surgen los demás.
El segundo estado es taijasa, la conciencia soñante. Aquí la mente crea imágenes internas, sutiles, que no dependen de los sentidos. Este nivel corresponde a U, el sonido que conecta, eleva y se ubica entre dos extremos, tal como el sueño se sitúa entre la vigilia y el sueño profundo.
El tercer estado es prājña, el sueño profundo. En él no hay objetos, ni externos ni internos. La conciencia no se extingue: permanece en un estado indiferenciado, colmado de beatitud, donde todas las experiencias están contenidas de manera potencial. La Upaniṣad lo relaciona con M, que recoge y absorbe todos los sonidos.
Pero el texto no se detiene ahí. Después de describir los tres estados conocidos por todos los seres humanos, introduce un cuarto, llamado turīya, “lo cuarto”. Este nivel no es vigilia, sueño ni sueño profundo. No puede describirse con categorías comunes: es invisible, no actuante, inconmensurable. Es pura conciencia, pura paz, puro Ser.
Turīya es aquello que permanece detrás de todos los cambios. El fundamento sin forma del cual surgen la vigilia, los sueños y el silencio profundo de la mente. Es el ātman mismo.
Desde esta perspectiva, OM no es simplemente un mantra. Es un mapa ontológico que explica cómo se despliega la conciencia y cómo reconocer lo que está más allá de toda experiencia condicionada.La A muestra lo externo, la U lo interno, la M lo indiferenciado, y el silencio posterior señala aquello que sostiene a todos: lo incondicionado.
El mensaje de la Mandūkya Upaniṣad es claro: si comprendés OM, comprendés toda la estructura de tu conciencia. Y si reconocés lo que trasciende la conciencia condicionada, reconocés el ātman.
Dato extra: ¿Se pronuncia OM o AUM ?
Una duda muy común entre practicantes es si debe pronunciarse AUM o OM. La Mandūkya Upaniṣad utiliza la división A–U–M para explicar los estados de la conciencia, pero no para pronunciar el mantra.
En sánscrito, por la regla de sandhi, A + U se combinan en O; y la “M” final no suena como una consonante plena, sino como una nasalización suave. Por eso la sílaba sagrada se escribe ॐ (oṃ) y se pronuncia simplemente:
OM
AUM es una estructura simbólica; OM es la pronunciación real.
La misma Upaniṣad señala que OM, en su sentido más profundo, es amātra, “sin partes”, aquello que trasciende incluso sus segmentos fonéticos.




Comentarios